Buenas noches, me llamo Amigo (o al menos respondo a esa palabra) y soy un perro. Tengo un año y cuatro meses, cuando tenía un tiempo una mano me separó de mis hermanitos y mi mamá, vi que el señor que cuidaba a mi mamá recibió unos papelitos de color verde que ponía 100€ de la misma mano que me cogió, esos papelitos debian ser muy importantes o mágicos por qué podian decidir por mi y mi familia, enseguida les cogí respeto.

Me metieron en una casa con ruedas, era muy grande y la persona que tenía papeles verdes no paraba de jugar como un niño pequeño con una cosa redonda que controlaba la dirección de la casa, se lo pasaría muy bien por que no paraba de gritar y mover enérgicamente los brazos, yo me movía de lado a lado, no sabía que pasaba, la casa se movía rápido, muy rápido, tanto que de repente sonó una sirena, creo que el señor ganó una carrera, por que un individuo que iba montado debajo de la sirena le regaló un papel con números que debió contentar aún más al señor de los papeles por qué se llevó la mano a la cabeza y gritó.

Me bajó de la casa con ruedas, de repente le sonó el bolsillo y se puso a hablar con su mano, ese hombre hacía cosas muy raras, aproveché el momento para orinar felizmente en una de esas ruedas, olían muy raro... y también serían muy importantes, por que el señor dejó de hablar con la mano, me miró y me gritó, llegué a la conclusión que sólo él podía mear en la rueda.

Entré en una casa muy muy grande y una niña muy guapa y pequeña se alegró al verme, pero otra niña grande me miró mal, me imagino que el señor de los billetes le contaría que meé en su rueda.

La niña pequeña me llevó a su casa, que por lo visto estaba dentro de la otra más grande y me dejó en una superficie blanda, olía muy bien y cuando caminabas se hundía ligeramente, era como si caminase sobre paja... cuando estaba alucinando con esa superficie me asusté por qué empezó a sonar la mesa y la niña se puso a hablar con la mano.

No se cómo pero descubrí encima de esa superficie otro perrito, pero muy raro, no olía a perro... y no hacía nada, opté por morderle, pero no me hacía caso... le cogí manía, justo cuando le iba a dar un buen mordisco la niña lo salvó, me miró a los ojos y movía el dedo diciendome: No! Perro malo!!, me parece que la niña además de loca y hablar con la mano (debe ser algo genético) era bizca!!, le metió la gran bronca al otro perro, pero mirandome a mi... en fin... me daba igual por que me llegó olor a comida... lástima que estuviera muy alta, no llegaba, pero descubrí que había un platito en el suelo con pelotitas raras, creo que eso era mi cena, no se de donde han sacado que yo como esa porquería...

Era la hora de dormir y no sabían donde ponerme la cama, la niña grande que aún no me perdonó por mear en la rueda de su compañero, quería que durmiera en la calle la otra niña pequeña con ella (eso me parecía mejor) y el señor quería que lo hiciera en el puto trastero.

Parece mentira, pero cuando iba al trastero, la niña pequeña gritó y le salía agua de los ojos, los señores grandes se asustarían y cedieron a sus peticiones, dormí con ella. Descubrí que era la más fuerte de la casa.
Creo que esos papeles verdes que dió el señor eran buenos, pero echaba de menos a mi mamá y mis hermanitos.

Me desperté y tenía muchas ganas de mear, pero no quería manchar el suelo, así que después de pensar fui a hacerlo en una esquinita de la casita de la niña, pero por lo visto ese sitio sólo era para ella por que cuando lo vieron me pegaron :_( y aún más cuando cagué en el suelo... que se creen, que yo no cago?

Con el paso del tiempo ví que no se podía hacer esas cosas dentro de la casa, si no que tenía que esperar a que ellos les apeteciese salir conmigo, lo pasaba muy mal aguantando y aguantando. La niña pequeña cada vez me miraba menos y la grande cada vez más pero con peor cara, pero no me importaba yo les quería, aunque me pegasen alguna vez y hablasen con sus manos.

Por lo visto llegué a esa casa en algo que llamaban Navidad, yo sólo se que hacía mucho frío y ahora en cambio calor y todos estaban siempre en casa, no me dejaban solo como antes, no se por qué, pero dormian hasta más tarde, creo que era la enfermedad del verano o algo así.

Era feliz, además ibamos a ir a otra casa que tenía mucha agua por todos los sitios y una arena fina fina, que agusto haré mis necesidades!! pero siempre que hablaban de ese tema me miraban con mala cara y el señor de los billetes le decía a la niña pequeña que yo tenía mala cara, como si estuviese enfermo, sería por la mierda comida que me daban, no te jode....

El señor de los billetes inisitía que no tenía buena cara y se lo decía a la niña, le contaba algo del cementerio de los perros o no se que tonterias, hay que ver lo ilusos que son estos individuos...

Dos dias después de esa conversación y uno antes del viaje el señor me subió a la casa con ruedas, me acordé de no mearle en su rueda. Me decía que se iba a pegar un verano de puta madre y que quería estar tranquilo, me miraba de una forma muy rara.

Se paró, bajó lentamente, abrió una de las puertas de la casa, miró a los lados, después a mi fijamente a los ojos, me dió un tirón en el collar, me bajo de golpe y haciendome daño caí sobre un suelo duro, negro y que quemaba por las altas temperaturas, pensé que el señor le habría dado un tirón o un calambre, me levanté dolorido y cuando me iba a subir a la casa ésta se y él se fueron rápidamente... ... ... no sabía que pasaba, sólo que estaba asustado, pasaban muchas casas con ruedas muy rápido y hacian ruidos estridentes para mi delicado oido.

Tenía calor y sed, me dolía un oido del golpe con el suelo, aún esperaba quieto al señor, que seguramente sería una broma, por que yo les quería mucho. Era de noche y no volvía, ahora tenía frío, sed y hambre. Empezó a salir el sol... seguía sólo... con calor, sueño, hambre, sed, miedo y tristeza, opté por irme sin saber a donde...

Pululé y malviví por las calles, aguantando de todo y soñando con la niña pequeña... ahora mismo estoy en una casa muy muy grande pero fea y muy concurrida de perros, me metieron unos señores que me encontraron en la calle y esta vez tampoco me preguntaron si quería ir, todos los perros estaban tristes en sus casitas con palitos duros. Huelen a pis y caca pero no me importaba por que hoy venía otra niña a por mi, salía de esa casa!

No os puedo contar más por que aún no estoy con mi nueva niña, pero ya os contaré, aunque no se si os interesará por que nunca se me pregunta nada, se decide por mi y sin pensar en mi, añoro a mi madre mis hermanos y maldigo a esos papeles que tienen tanto poder.

P.D: Cuando vea al nuevo señor que da papeles a los de la casa, le pediré que por favor, no me abandone tan lejos y que se bajar sólo del coche.

P.D2: Deseo lo mejor al antiguo señor que se habrá bañado tranquilamente en la playa mientras le esperaba pacientemente.

Fdo. Amigo, un fiel ser.